Donna had been dreaming about being proposed to since she was a little, so my goal was to make it as perfect as possible! She had always mentioned that she wanted a private, intimate proposal, which led to me picking the Hurley Gardens as our spot! After scoping the place out secretly, I knew it was just perfect for us! To make it even better, I was able to book her favorite photographer she’s been following for over a year! After some nerves from me and tears from her, I popped the question and she said Yes! Donna llevaba soñando con que le propusieran matrimonio desde que era pequeña, así que mi objetivo era que fuera lo más perfecto posible. Siempre me había dicho que quería una pedida de mano íntima y privada, así que elegí los Hurley Gardens como nuestro lugar. Después de explorar el lugar en secreto, supe que era perfecto para nosotros. Y para hacerlo aún mejor, pude contratar a su fotógrafo favorito, al que sigue desde hace más de un año. Después de algunos nervios por mi parte y lágrimas por la suya, le hice la pregunta y me dijo que sí.