We met Sunday, September 4, 2022, on my birthday. This was actually the third time we had seen each other, but we didn't even know it. It's true when they say third time's the charm. I remember Jason sitting across the room from me, but he never stopped looking my way. I kept thinking to myself if he was going to talk to me, but instead of waiting forever I decided to make the first move. We talked and danced all night. I knew I had to see him again, so I left my sunglasses in his car "by accident". Later that night, around 4 am, I got a message, "I think you left your sunglasses in my car..." It wasn't long before we saw each other again. Fast forward to Tuesday, September 20, 2022, after a long night of studying at the library. Jason decided to ask the question, "Will you be my girlfriend?" and of course i said yes. Two years later, he made sure to get my family to fly down for the Holidays for a special surprise. Then, on Saturday, December 21, 2024, he made sure to tell my lash tech to keep me for about 5 hours while he set up. That night, he invited my friends and family to witness him getting down on one knee to ask, "Will you marry me?" I will always say yes to him in this lifetime and every other. Nos conocimos un Domingo 4 de Septiembre del 2022, el día de mi cumpleaños. En realidad, esa fue la tercera vez que nos veíamos, aunque ninguno de los dos lo sabía. Es verdad cuando dicen que la tercera es la vencida. Recuerdo a Jason sentado al otro lado del lugar, sin dejar de mirarme. Yo pensaba si se acercaría a hablarme, pero en vez de esperar para siempre, decidí dar el primer paso. Hablamos y bailamos toda la noche. Sabía que tenía que volver a verlo, así que dejé mis gafas de sol en su carro “por accidente”. Más tarde esa noche, como a las 4 de la mañana, recibí un mensaje: “Creo que dejaste tus gafas de sol en mi carro…”. No pasó mucho tiempo antes de que nos viéramos de nuevo. Avanzando rápido al martes 20 de septiembre de 2022, después de una larga noche estudiando en la biblioteca, Jason decidió hacer la pregunta: “¿Quieres ser mi novia?”. Y por supuesto, dije que sí. Dos años después, se aseguró de que mi familia viajara para pasar Navidad conmigo por una sorpresa especial. Luego, el sábado 21 de Diciembre del 2024, le pidió a mi técnica de pestañas que me retuviera por unas cinco horas mientras él preparaba todo. Esa noche invitó a mis amigos y a mi familia para ser testigos de cómo se arrodillaba y hacía la famosa pregunta: “¿Quieres casarte conmigo?”. Siempre le diré que sí, en esta vida y en todas las demás.