Todo comenzó un domingo después del servicio, cuando la familia de Angie decidió ir a comer a un buffet. Lo que parecía ser un almuerzo familiar cualquiera, en realidad era el inicio de una hermosa historia. Ese día, un amigo de Angie y su familia habían sido invitados a predicar en la iglesia de sus padres. Después del servicio, ese amigo invitó a Jerlin y a otros amigos al buffet. Fue allí donde ocurrió el primer encuentro: entre conversaciones y platos de comida, Jerlin vio a Angie. La mayoría ya se había ido, y mientras Angie se acercaba, algo en ella llamó su atención. Jerlin partió con la certeza de que había conocido a alguien especial, sin saber que Dios ya estaba escribiendo el siguiente capítulo. Ese capítulo llegó en un evento cristiano llamado Resonate. Angie estaba cantando, y Jerlin fue a apoyarla. Desde ese momento, todo cambió: Jerlin dice que vio en ella a una verdadera mujer de Dios, y Angie vio en él a un verdadero caballero, notando en los pequeños gestos cómo sostenía la puerta, cómo se preocupaba y le preguntaba si estaba bien. Desde entonces, las conversaciones no pararon. Lo que comenzó en un buffet y floreció en medio de la adoración, hoy se ha convertido en el amor que celebramos uno escrito no solo en nuestros corazones, sino también en el corazón del Señor.