Loading
Loading
Loading
Loading
Loading
Loading
¡Estamos emocionados de celebrar con ustedes! We're looking forward to celebrating with you!
¡Estamos emocionados de celebrar con ustedes! We're looking forward to celebrating with you!

¡Nos vamos a casar!

mountains

Osiel Telles-Alvarado

and

Xolotzi Mendez

#labodatelles-camacho

October 2, 2026

Dallas, TX
85 days85 d11 hours11 h39 minutes39 min15 seconds15 s

How Did We Meet? / ¿Cómo Nos Conocimos?

It all started back in college, long before we realized what God was quietly orchestrating. Our first encounter happened during freshman roundup week—before classes even began—when a simple rock-paper-scissors game brought us together. He remembers cheering her on; she barely thought twice about it. Over the next few years, our paths kept crossing: a class together sophomore year where he thought she was cute while she stayed focused on school, and later a junior-year project with his twin that brought us back into each other’s orbit once again. It wasn’t until senior year that we truly met and started talking, thanks to one of her roommates (and now bridesmaids). She quickly friend-zoned him, not thinking much of it—but God had other plans. As we spent more time together, friendship turned into something deeper. Looking back now, it’s amazing how perfect God’s timing has been. After three years together, we continue to learn more about each other every day and love each other more with every step of the journey. Todo comenzó en la universidad, mucho antes de que entendiéramos lo que Dios estaba preparando para nosotros. Nuestro primer encuentro fue durante la semana de bienvenida de primer año, incluso antes de que comenzaran las clases, cuando un simple juego de piedra, papel o tijeras nos cruzó por primera vez. Él recuerda animándola a ganar; para ella fue solo un momento más. Con el paso de los años, nuestros caminos siguieron encontrándose: una clase juntos en segundo año donde él pensó que ella era muy linda, mientras ella estaba enfocada en sus estudios, y luego un proyecto en tercer año con su hermano gemelo que volvió a unirnos. No fue hasta el último año de universidad que realmente nos conocimos y comenzamos a hablar, gracias a una de sus compañeras de cuarto (y ahora dama de honor). Ella lo dejó en la friendzone sin pensarlo mucho, pero Dios tenía otros planes. Con el tiempo, la amistad se transformó en algo más. Hoy, al mirar atrás, vemos que el tiempo de Dios siempre es perfecto. Después de tres años juntos, seguimos aprendiendo el uno del otro cada día y amándonos más con cada paso del camino.

Footer image