Érase una vez… En el corazón de Miami, donde la brisa del mar susurra sueños y destinos, dos vidas se cruzaron silenciosamente una cálida noche de abril de 2023. Dentro de un restaurante, entre risas y conversaciones, algo sagrado comenzó a formarse, aunque ninguno de los dos lo sabía aún. Dos semanas después, el destino—suave y constante—volvió a reunirlos. Una vez más en un restaurante, una vez más. Pero esta vez, había algo distinto en el aire. Una chispa. Una ternura. Un comienzo. Antes de partir a Nueva York para perseguir sus sueños en el campo de béisbol, el amable y cabelleroso Adeiny invitó a la joven que había capturado su atención a una cita formal. Queriendo que ella se sintiera cómoda, le sugirió llevar a una amiga, asegurándole que él se encargaría de todo. Aquella noche, él llegó con calidez en los ojos y bondad en el corazón. Los llevó a un hermoso restaurante en Miami, donde el tiempo pareció detenerse y las risas fluyeron como la brisa del mar. Fue una noche que ninguno de los dos olvidaría. El 7 de mayo, bajo el dulce resplandor de la primavera, él le pidió que fuera su novia. Y con alegría floreciendo en su corazón, ella dijo que sí. Lo que siguió fue más que un romance—fue un diseño divino. Dios usó a Adeiny para mostrarle el significado del amor paciente, constante y puro. Un amor arraigado en la fe. Un amor que refleja al mismo Dios. El 11 de noviembre de 2024, con esperanza temblorosa y un corazón lleno de promesas, él le pidió que fuera su esposa. Y una vez más, con el alma llena de paz, ella dijo que sí. Ahora, las páginas se abren hacia un nuevo capítulo. El 2 de octubre de 2025, en la belleza atemporal de Italia, rodeados de quienes han orado y soñado por su amor, prometerán caminar tomados de la mano en cada estación que vendrá. Y así, su historia—escrita no por casualidad, sino por la mano de Dios—continúa con gracia, gozo y una promesa eterna. …Y con la ayuda de Senor se han propuesto a ser fieles el uno para el otro y que la alegria nunca falte en sus corazones