Nos conocimos por amistades en común, platicamos esa noche y cada quien tomó su rumbo. Meses después, Oscar estaba trabajando fuera de la ciudad, me contactó y empezamos a platicar. Conforme las conversaciones y el tiempo pasando, a su regreso a Tijuana empezamos a salir y de ahí no nos volvimos a separar. Y ahora nos gustaría celebrar con ustedes el comienzo de una nueva etapa en nuestras vidas. Los esperamos!