Patrimonio Mundial de la UNESCO. Es el corazón histórico de Cartagena y uno de los lugares más especiales para recorrer sin prisa. Aquí se encuentran las murallas, iglesias, museos y algunas de las plazas más emblemáticas de la ciudad, como la Plaza de San Pedro Claver, la Plaza de los Coches y la Plaza Santo Domingo, todas rodeadas de restaurantes, cafés y bares ideales para disfrutar la ciudad. Dentro del centro también se encuentra La Serrezuela, la antigua plaza de toros de la ciudad, hoy restaurada y transformada en un centro comercial con almacenes, restaurantes y propuestas culturales, perfecto para una tarde de compras.
Un barrio lleno de vida, color y expresión cultural. Conocido por sus murales, música en las calles y ambiente relajado, Getsemaní es ideal para caminar, cenar y disfrutar de la noche cartagenera. La Plaza de la Trinidad es uno de sus puntos de encuentro más populares, rodeada de bares y restaurantes locales.
Uno de los íconos históricos de la ciudad. Visitarlo permite conocer parte fundamental de la historia de Cartagena. Recomendado especialmente en las primeras horas del día o al atardecer.
Un conjunto de islas rodeadas de aguas cristalinas, ideales para pasar el día. Perfectas para quienes buscan mar tranquilo y sol a pocos minutos en lancha desde la ciudad.
Ubicada muy cerca de Cartagena, es una excelente opción para disfrutar del mar sin ir muy lejos. Aquí se encuentran beach clubs como Makani y Eteka, ideales para pasar el día, almorzar y ver el atardecer.