Una mañana de noviembre fue testigo de lo que sería el inicio de nuestra historia. Aveces, resulta que los giros que da la vida ocurren cuando menos los esperamos y a nosotros solo nos fue necesario cruzar nuestras miradas para que esos bellos ojos y esa tierna sonrisa sellaran el pacto inconsciente de lo que sería el inicio de una vida juntos. El Camino hasta aquí llego con mucho aprendizaje para ambos… aprender a conocernos sin duda se convirtió en el mejor de nuestros pasatiempos y cuando finalmente descubrimos que nuestros miedos quedaron sepultados por nuestras ilusiones, la vida se pronunció a través de una explosión interna a la que sólo podemos llamar “Un Milagro” porque sin duda Dios fue el más importante cómplice en esta historia ya que sin el hoy no podríamos estar juntos.