Nuestra historia es un testimonio de la fidelidad de Dios. A través de cada etapa de nuestras vidas, Él fue guiando nuestros caminos hasta unirnos en el momento perfecto. Lo que comenzó como una amistad y el deseo de conocer más el corazón del otro, fue creciendo con el tiempo en amor, confianza y compromiso. Hemos compartido momentos de alegría, aprendizaje y crecimiento, siempre buscando poner a Dios en el centro de nuestra relación. Hoy nos sentimos agradecidos por la familia y los amigos que han sido parte de este camino. Con mucha emoción celebramos no solo nuestro amor, sino también la gracia de Dios que nos ha acompañado en cada paso. Estamos felices de compartir este día tan especial con ustedes y comenzar juntos este nuevo capítulo como esposo y esposa.