Querida familia, queremos compartir con ustedes un pedacito de nuestra historia de amor. Nuestra relación nació en los pasillos de la escuela secundaria, donde nos conocimos y nuestros caminos se entrelazaron. Sin embargo, la vida nos puso a prueba con seis largos años de distancia. Fueron años llenos de desafíos, pero también de una profunda conexión que nos mantuvo unidos. A pesar de la distancia, nuestro amor se fortaleció y floreció. Finalmente, contra todo pronóstico, ese amor nos trajo hasta el altar. Hoy, al celebrar nuestro matrimonio, queremos que sepan que nuestra historia es un testimonio de que el amor verdadero puede superar cualquier obstáculo, incluso la distancia. Los queremos mucho.