Todo comenzó a finales de la primavera de 2023, nuestra iglesia celebraba FreshInk Youth Outpouring; tan solo basto un sencillo saludo para que iniciara la conexión más importante de nuestras vidas. En Diciembre de 2024, Dios permitió que pudiéramos empezar a compartir tiempo juntos y fue así, como se fue entretejiendo nuestra historia de amor, que fue creciendo y haciéndose más fuerte cada día. Guardamos con especial ternura el recuerdo de nuestra primera cita; con cariño e inmensa alegría fuimos descrubriendo que éramos el complemento el uno para el otro. En abril 27 de 2025 comenzó nuestro noviazgo, desde entonces este mes se convirtió en uno de los más luminosos de nuestras vidas, por esta razón elegimos el comienzo de la primavera de 2026 para celebrar nuestra boda; Abril nos recuerda el inicio de un amor que creció con paciencia, respeto y mucha esperanza. Fuimos compartiendo momentos especiales y muy significativos, salidas y conversaciones profundas que nos ayudaron a madurar y a afirmarnos en la decisión de caminar juntos por siempre. En octubre del mismo año 2025 fue cuando nos comprometimos, fue un momento hermoso, estuvimos rodeados del cariño de nuestras familias, fue un instante íntimo y profundo. Estamos muy agradecidos porque en nuestro noviazgo fuimos afortunados de estar acompañados por amigos y mentores cuya guía y oraciones se convirtieron en un regalo invaluable; a cada uno de ellos les guardamos sincera gratitud. Recordamos y atesoramos en nuestro corazón una hermosa historia que nos compartió una hermana de la iglesia: "El matrimonio es como un jardín; cada uno es una flor distinta, formada en un hogar, con su propio aroma y color; pero al unirse comienza la creación de un nuevo jardín; y aunque las flores sean diferentes, Dios es el jardinero fiel que las cultiva y las dispone con armonía, haciendo que juntas reflejen una belleza mayor". Pasados unos meses por el amor y la bendición de Dios nos casamos por la corte el 14 de octubre, día en el que pronunciamos el Sí que abrazo no sólo el presente, sino también el futuro de nuestras vidas. En el camino que estamos recorriendo hemos podido aprender muchas cosas, lo más maravilloso es que Dios amorosamente nos ha concedido su misericordia, nos ha cuidado con perfecta delicadeza y poderosamente nos ha dado la victoria en los momentos más difíciles. Ahora el mismo Dios nos concede la bendición de poder celebrar junto con nuestras familias, amigos e iglesia la dicha de nuestra unión, es el deseo de nuestro corazón que todos ustedes sean parte de esta celebración tan especial para nosotros. Con el corazón inmmensamente agradecido y lleno de esperanza, nos emociona celebrar este nuevo comienzo junto a ustedes. Les amamos. Sebastian y Heylen.