Todo comenzó en el 2012, cuando por casualidades de la vida, la familia de Sergio se mudó a NY, pero Claudia todavía no sabía la suerte que le esperaba... hasta que llegó a Manhattanville en 2013. Cuenta la leyenda que se conocieron en una fiesta, de la cual sólo Claudia se acuerda. Entre clases, robo de apuntes, viajes y largas noches de fiesta, comenzaron varios años de sonrisas y miradas... con una tensión que no se materializaba. Como todo crío, Sergio no sabía lo que buscaba, hasta que sobre el 2016, entre tequilas y gintonics le robó un beso a Claudia. ¿Sabes cuando algo tiene sentido y piensas "Aha!"? En ese momento Sergio se dió cuenta de que había encontrado la última pieza de un puzzle y finalmente todo encajaba... El resto ya es historia, y por eso estás invitad@ a nuestra boda! .