Nos conocimos en Tinder, supe que él era el indicado cuando nos comunicamos por Skype por primera vez y lo primero que dijo fue "¿Quieres ver mi colección de rocas?". y boom me enamore.
Nos comprometimos el uno al otro una noche de diciembre en la oficina de nuestra casa. Mientras planeábamos nuestra próxima aventura, ambos decidimos que nuestra próxima debería ser una boda. Comenzó como una pequeña semilla pero floreció en algo más grande. Queríamos que nuestros amigos y familiares más cercanos compartiesen este momento tan importante con nosotros. Le agradecemos de antemano su asistencia. ¡Nos vemos en Cupey!