Nos conocimos en un rooftop bar en Monterrey mientras estábamos con nuestros respectivos grupos de amigos. Yo estaba en una mesa con mis amigas, bailando y cantando, cuando Rafa se acercó a la barra cerca de nuestra mesa tratando de pedir otra cerveza (por supuesto). De repente, el DJ puso una canción de Eminem. Ambos comenzamos a gritar—perdón, cantar. Nos volteamos a ver, sorprendidos de que éramos las únicas dos personas que conocíamos la letra. Nos sonreímos, nos reímos y seguimos cantando. El resto es historia.
We met at a rooftop bar in Monterrey while hanging out with our respective groups of friends. I was at a table with my girlfriends, dancing and singing, when Rafa moved to the bar near our table trying to order another cerveza (of course). Suddenly, the DJ puts on an Eminem song, and we all know how much Rafa likes to rap! We both started screaming—sorry, rapping—to Eminem. We turned to look at each other, surprised that we were the only two people who knew every lyric. We smiled, laughed, and kept singing. The rest is history. So, I guess, thank you, Slim Shady?