Nos conocimos en una fiesta. De esas noches que parecen normales, pero que sin saberlo te cambian la vida. Primero fuimos amigos. Un año entero compartiendo risas, conversaciones y momentos que no parecían importantes… hasta que lo fueron. Luego llegó el COVID, y con él, el momento en el que dejamos de fingir que no sentíamos nada más. Empezamos a salir, sin grandes discursos, solo con la certeza de que queríamos intentarlo. Hoy llevamos 6 años juntos. Seis años de crecer, aprender, pelearnos con el tiempo y volver a elegirnos. Y en agosto cumplimos 9 meses de estar comprometidos. Y si lo pienso bien… no se siente como una etapa más. Se siente como estar exactamente donde siempre tuvimos que llegar.