Looking back, it is interesting to realize how perfect the timing of our meeting was. We met at the right time—when we were mature enough to know what we wanted and wise enough to recognize how lucky we were to find our soul mate. We found the person we had always prayed for, and answered our prayer by reflecting us in each other's eyes, values and dreams.
Mirando hacia atrás, es hermoso darse cuenta de lo perfecto que fue el momento en que nos encontramos. Nos conocimos en el instante justo, cuando ya éramos lo suficientemente maduros para saber qué queríamos y lo bastante sabios para reconocer lo afortunados que éramos al haber encontrado a nuestra alma gemela. Encontramos a la persona por la que siempre habíamos rezado, y esa oración fue respondida al vernos reflejados el uno en los ojos del otro, en nuestros valores y en nuestros sueños.