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Nathalie Rivera

and

Christian Cuevas

#SaveTheDate

September 7, 2026

Hotel Villa Cofresí — Rincón, Puerto Rico
53 days53 d17 hours17 h39 minutes39 min38 seconds38 s

OUR STORY

𝙴𝚌𝚕𝚎𝚜𝚒𝚊𝚜𝚝𝚎́𝚜 𝟺: 𝟿 - 𝟷𝟶

𝐏𝐞𝐫𝐬𝐩𝐞𝐜𝐭𝐢𝐯𝐚 𝐝𝐞 𝐂𝐡𝐫𝐢𝐬𝐭𝐢𝐚𝐧: La primera vez que la vi, no pasó nada exagerado, pero dentro de mí hubo algo que dijo: “Ahí está. Esa es.” Le dije a mi madre "Cuando vengamos nuevamente, que sea ella la que nos atienda" pero no volvió a pasar. No sé explicarlo. No fue drama, no fue película, fue una certeza tranquila, pero la vida decidió hacerme esperar. Pasó el tiempo y no la volví a ver. Yo seguía en lo mío, pero esa imagen se me quedaba pegada en la mente como si el universo me estuviera diciendo: “Tranquilo, vuelve pronto”. Y volvió. En el gym. Literalmente, en el sitio donde uno menos piensa en romance porque estás sudando, tratando de no morir con las pesas encima de uno y rogando que nadie te vea haciendo caras raras. Pero ahí estaba ella. Y yo dije: “Ok, ya. Esta vez no la dejo pasar.” Obviamente, no iba a tirarme la misión imposible de hablarle en medio de una serie de squats. Así que hice lo que cualquier estratega moderno con un poquito de nervios haría: le conteste un story del mismo gym que ella había puesto en Instagram. Fue sutil e inteligente con cero presión. Todo un movimiento táctico y funcionó. Empezamos a hablar, a reírnos, a conocernos. Todo fluyó tan natural que parecía que ya nos debíamos esa conversación desde hace tiempo atrás. Hasta que llegó el día del primer date oficial. Yo estaba chill y cómodo, ella también… hasta que salió el tema de que a mí me encantan las cherries y ella, sin pensarlo dos veces, me mira y me dice: “Tu eres un puerco.” Así, con esa confianza que solo alguien especial puede tener. Y yo, en vez de ofenderme, me reí. Porque ahí entendí algo: Solo la persona correcta puede insultarte con cariño y hacerte sentir más cómodo todavía. Ese día confirmé lo que ya sabía desde la primera vez que la vi: Ella era la petición contestada que le había pedido a Dios y lo sigue siendo. — — — ♡ — — — 𝐏𝐞𝐫𝐬𝐩𝐞𝐜𝐭𝐢𝐯𝐚 𝐝𝐞 𝐍𝐚𝐭𝐡𝐚𝐥𝐢𝐞: Conocer a Chris fue darme la oportunidad de experimentar un amor sano. Nuestro amor es, para mí, la confirmación de que todo llega en el tiempo perfecto de Dios. Llegó cuando menos lo esperaba; de hecho, en el momento en que coincidimos no quería nada con nadie. Pero, como siempre digo, él hizo que quisiera todo con él. Es mi refugio, mi paz y mi lugar seguro. Con él no existen los silencios incómodos. Oro por un futuro lleno de amor, respeto y empatía, como el que hemos tenido la bendición de vivir hasta hoy. El amor sano sí existe. Siempre le digo a Chris: Gracias por llegar, por ser y por estar. Gracias por ser un apoyo incondicional. Hemos enfrentado muchas pruebas, no entre nosotros, sino retos que la vida nos ha presentado y aun así hemos seguido eligiéndonos cada día. Incluso juntos contra la distancia. El respeto, la disposición y, sobre todo, la protección de Dios han sido clave para llegar hasta donde estamos hoy. 🤍