Giverny tiene un significado muy especial para nosotros, por eso se lo recomendamos. Ahí vivió Monet y pintó muchas de sus obras. Si van, van a escapar del ruido de París para llegar a un lugar de paz: jardines impresionistas, el estanque con su puente japonés, la casa-taller y rincones llenos de color y luz que inspiraron a Monet. Ojo: Giverny es un pueblo a 1.5 horas de parís. Hay que contar con medio día para visitarlo.
Si bien los museos más famosos de París son el Louvre y el Musée d'Orsay, este museo es más íntimo. Tip: entren con reserva si pueden, visiten primero la sala de las Nymphéas y luego suban a las salas con obras de Renoir, Cézanne y Modigliani. Está en el Jardin des Tuileries, entonces pueden combinarlo con un paseo por el jardín.
Si quieren probar los mejores quesos, charcutería, panadería, pastelería, conservas, chocolates y vinos (mejor dicho, ¡la mejor comida!), vayan La Grande Épicerie en Le Bon Marché. Es el paraíso gourmet para comprar o picar algo. Extra tip: compren comida para hacer un picnic y después vayan al Jardin du Luxembourg o a la orilla del Sena (Île Saint‑Louis) para disfrutarlo al estilo parisino.
Sabemos que el Red Bus es un cliché, pero la novia no puede dejar de lado esta recomendación. ¿Qué hay más rico que subirse al piso superior del bus de dos pisos y pasear por las calles de París, viendo los highlights más lindos de la ciudad? Tip: compren el pase por dos días. No hay mucha diferencia de precio con el primer día y muchas veces el bus sirve como medio de transporte.
Esta es la recomendación especial del novio. Si quieren disfrutar de un rincón tranquilo, paseen por los jardines de Luxemburgo hasta la Fuente de Médicis. Es un remanso de paz barroco: esculturas clásicas, balaustradas y un estanque que parecen sacados de una postal. El lugar perfecto para relajarse o leer.