Nuestra historia comenzó en el 2017, iniciamos un camino lleno de aprendizajes, retos, sueños compartidos y momentos que poco a poco fueron construyendo la familia que hoy somos. Después de casi 10 años juntos, 3 hijos y muchos momentos que nos han puesto a prueba, seguimos eligiéndonos cada día con la misma convicción: caminar de la mano, crecer juntos y hacer del amor una decisión constante. El 10 de julio del 2020, en medio de una pandemia, cuarentena y toque de queda, decidimos unir nuestras vidas por lo civil en el Registro Civil de Guayaquil. Aunque fue una celebración sencilla e inesperadamente diferente, estuvo llena de amor: compartimos una pequeña reunión en casa y un Zoom con nuestra familia y amigos en Nicaragua y otros países, quienes aún a la distancia nos hicieron sentir profundamente acompañados y felices por nuestra unión. En esta misma fecha que marcó el inicio legal de nuestra familia, queremos ahora reafirmar nuestras promesas delante de Dios, poniendo nuestro matrimonio en Sus manos y reconociéndolo como el pilar fundamental de nuestro hogar. Con mucha alegría y amor, queremos invitarlos a acompañarnos en nuestra unión eclesiástica, un momento profundamente especial para nosotros, donde sellaremos nuestra historia ante El que ha estado presente en cada capítulo de ella.