Nuestra historia comenzó en una reunión de trabajo, donde coincidimos gracias a nuestros queridos hermanos Doris y Hernán. Aquella reunión giraba en torno a fortalecer los lazos y contactos en la construcción, pero para nosotros, fue mucho más que eso: fue el inicio de algo maravilloso. Entre conversaciones sobre proyectos y metas compartidas, descubrimos que teníamos mucho en común. Fue en ese intercambio de ideas y sueños que decidimos dar un paso más allá: el compartir nuestra primera cita. A partir de ese momento, nuestras charlas dejaron de ser solo de trabajo y se convirtieron en conversaciones llenas de conexión, risas y sueños compartidos. Hoy, miramos hacia atrás y agradecemos a ese día, porque en medio de los planos y los proyectos, encontramos el cimiento más importante de nuestras vidas: nuestro amor.