Nuestra historia comienza en Lima, el 27 de diciembre del 2019. Cuando Manuel llegó a Perú a la boda de un amigo. La sincronía con la que todos los puntos de nuestra vida están íntimamente conectados, nos llevó a compartir el mismo vuelo de Lima a Cuzco mientras el resto del grupo tomaba otro más tarde. Tuvimos una conversación rarísima para dos personas que tenían un par de horas de conocerse, hablamos de nuestras experiencias fallidas buscando el amor y lo que esperamos de esa relación que nos lleve a las ganas de querer casarnos con alguien. Estamos seguros que en ese momento ninguno de los dos imaginó hoy estar escribiendo estas líneas para la página web de nuestra boda. Durante ese viaje nació una amistad que nos acompañaría toda la pandemia a través de horas y horas de Facetime diaria. Con los aeropuertos cerrados era imposible pensar en un reencuentro y así con el paso del tiempo, cada uno retomó su vida post COVID dejando este vínculo enfriarse. Pero el destino tenía una sorpresa más para nosotros, esas que calzan en el tiempo y lugar a la perfección. Mónica tuvo que viajar por trabajo a Rumania y en la escala a Madrid, un 18 de julio del 2021, volvieron a encontrarse. Aquella tarde de domingo la magia nuevamente se apropió de nuestra historia y así decidimos volver a vernos en unos días. 5 días a los que llamamos "5 años" porque así se sintieron, esa conexión que no entiende del tiempo lineal ni parece suceder en este planeta. 5 días que fueron suficientes para saber que queríamos volver a encontrarnos. Y nuestra historia continuó durante todo el 2022, entre Lima y Madrid. Durante este tiempo pensamos cómo podíamos estar juntos, en el mismo lugar y así decidimos que lo mejor para ambos era Madrid. En enero del 2023, Mónica junto a su compañero inseparable, Mae 🐾, dejaron todo lo conocido y se aventuraron a una nueva vida con Manuel. Complejos, desafiantes y retadores fueron nuestros primeros meses de convivencia. Así aprendimos que nuestra magia también se alimenta de la adversidad, que nos regala superación para seguir evolucionando juntos y mostrar nuestra mejor versión para el otro. El siguiente paso lo decidió Manuel, el 7 del 7 del 2024, puso rodilla en tierra (literal) a orillas del Cantábrico, con las buenas vistas de la playa del Sardinero y el Palacio de la Magdalena. La suerte les acompañó con un día fabuloso y soleado, de esos que escasean. Y Mónica, que dice que no se lo esperaba, se hizo la sorprendida y con ese solazo se derritió. Para los que se preguntan por qué celebramos nuestra boda en Cantabria, esta es la razón. Y así caminamos como equipo, con dos valores que nos acompañan desde que decidimos organizar este evento: amor incondicional y unión. Pasamos por la etapa de estresarnos por todo y luego decidimos intencionalmente disfrutar de cada decisión, de cada tarea repartida y así compartir el que será el día más importante de nuestra historia con todos ustedes. Nos llena de ilusión compartir estas líneas y toda la información que pueda servirles para que ustedes también disfruten de planificar el viaje a Puente Viesgo. Los esperamos Manuel & Mónica