It all started with a simple question: "So… where are the best tacos?" What began as a casual conversation quickly turned into a first date at a little taco spot I proudly claimed as the best in town. I showed up in jeans shorts and a blouse— honestly, I wasn’t even planning to impress. Meanwhile, he walked in straight from work, dressed in a suit and looking like he’d stepped out of a movie. I immediately felt underdressed, but he smiled, rolled up his sleeves, unbuttoned his collar, and said, “Don’t worry” Right then, I thought: Okay... he’s fun and easygoing, That’s good From that day on, the tacos kept coming — along with adventures, spontaneous road trips, deep conversations, and even travels to my home country, Mexico!! Then, one magical day, in my favorite place in the world, he surprised me with the question that would change our lives forever. Shocked, emotional, and overjoyed, I said yes. And that’s where our forever begins. 💍✨
Todo comenzó con una pregunta sencilla: “Entonces… ¿dónde están los mejores tacos?” Lo que empezó como una conversación casual rápidamente se convirtió en una primera cita en un pequeño lugar de tacos que yo orgullosamente aseguraba que era el mejor de la ciudad. Llegué en shorts de mezclilla y una blusa —honestamente, ni siquiera planeaba impresionar a nadie. Mientras tanto, él llegó directo del trabajo, con traje y luciendo como si hubiera salido de una película. Inmediatamente sentí que iba muy informal, pero él sonrió, se remangó las mangas, se desabrochó el cuello de la camisa y dijo: “No te preocupes”. En ese momento pensé: Ok… es divertido y relajado. Eso me gusta. Desde ese día, los tacos no pararon —ni las aventuras, los viajes espontáneos por carretera, las conversaciones profundas e incluso los viajes a mi país, ¡México! Hasta que un día mágico, en mi lugar favorito del mundo, me sorprendió con la pregunta que cambiaría nuestras vidas para siempre. Sorprendida, emocionada y feliz, dije que sí. Y ahí es donde comienza nuestro “para siempre”. 💍✨