Nos conocimos en 2019 intensamente; parece que ambos sabíamos lo que la vida nos tenía preparado. Al poco tiempo, nos tocó sobrevivir a una pandemia que nos hizo fuertes. No dudamos ni un segundo el uno del otro, y ese primer año de relación se convirtió en la base sólida de todo lo que somos hoy. Nuestra esencia vive en el contraste de los lugares que amamos. Somos la energía vibrante de la Ciudad de México, donde cada día crecemos; somos la calma de Cancún, nuestro refugio de paz; y somos las raíces de Castelldefels, el hogar donde siempre volvemos para abrazar a la familia y celebrar la buena mesa. Hemos evolucionado mano a mano, recorriendo el mundo y sumando sellos al pasaporte, y construyendo sueños. Hoy, después de tantas aventuras y aprendizajes, el viaje llega a un nuevo destino: celebrar nuestro amor rodeados de las personas que han sido parte de este camino. ¡Benvinguts!