Nuestra historia de amor nació cuando menos lo esperábamos. ĺbamos a la misma escuela y, aun así, nunca habíamos hablado. Pero bastó un solo instante, un cruce de miradas en el gimnasio, para que algo cambiara dentro de nosotros. Desde ese momento, el destino comenzó a escribir lo que hoy vivimos. Una cosa llevó a la otra, hasta que llegó aquel recuerdo inolvidable: la pregunta que marcaría nuestras vidas, hecha en lo alto de un globo de aire caliente. Y sin dudarlo, dijimos sí al comienzo de algo hermoso. Conectamos de inmediato. Dos almas con culturas y crianzas diferentes, que jamás imaginaron que sus caminos se unirían para caminar juntos para siempre. La vida, con su manera tan perfecta, nos regaló a alguien que había estado cerca desde el principio, esperando el momento indicado. Hemos crecido de la mano, esforzándonos cada día por ser mejores, apoyándonos en cada meta, celebrando los logros y aprendiendo en el proceso. Y entonces llegó otro momento que viviría para siempre en nuestros corazones: el sueño de pedir matrimonio en el lugar donde todo comenzó para mí, en la tierra que me vio nacer, Puerto Rico. Un sueño que parecía lejano, pero que se hizo realidad porque la tenía a ella a mi lado. Hoy, llenos de amor y gratitud, elegimos dedicarnos la vida entera, porque no hay mayor felicidad que seguir construyendo y escribiendo capítulos en nuestra historia. Gracias a todos los que han caminado con nosotros, por su apoyo, su cariño y por ser parte de este viaje tan especial. Este es solo el comienzo. Lo mejor aún está por venir. Nuestra historia continúa el 10/3/26.