Todo comenzó en el 2016, en un yate (sí, suena glamuroso, pero no tanto como parece). Ahí se cruzaron por primera vez Karla y Pablo… aunque, siendo sinceros, Pablo fue un poco mamón y ni siquiera la saludó. Más tarde, mandó a su amigo a invitarla a una fiesta en su casa esa misma noche, pero Karla muy educadamente dijo: “no, gracias”. Y así, parecía que la historia terminaba ahí. Tres años después, en 2019, el destino —y una amiga en común— decidieron darles una segunda oportunidad. Karla fue invitada a una comida de cumpleaños… del mismísimo Pablo. Desde ese día, la conexión fue instantánea. Empezaron a llevarse increíble, se convirtieron en los mejores amigos y, claro, Pablo no perdió su toque de humor, lanzando una de sus frases inolvidables sobre la nacionalidad cubana de Karla: “Si llevo frijoles a Cuba… ¿ganaré mucho dinero?” 😅 Pero el tiempo hizo lo suyo: la amistad creció, y poco después comenzaron a salir oficialmente en noviembre del 2019. Hoy, seis años después de aquel yate y muchas risas más tarde, están listos para dar el siguiente paso y celebrar el amor que nació de una amistad, muchas bromas, y un destino que sabía exactamente lo que hacía...