Héctor fue quien dio el primer paso, encendiendo una chispa que desde ese momento no ha dejado de brillar. Así comenzamos un viaje hecho de risas, sueños y complicidad, aprendiendo a disfrutar y amar la vida de la mano. Hoy queremos celebrar este camino con quienes más queremos: ustedes. Gracias por acompañarnos a vivir este capítulo que apenas comienza.