comenzó de una manera sencilla, pero con un propósito perfecto. Con el tiempo, entendimos que Dios estaba guiando cada paso, uniendo nuestros caminos y formando un amor basado en fe, paciencia y compromiso. Hoy damos este paso confiando en Él, sabiendo que nuestro matrimonio será construido sobre Su gracia.
Y sobre todas estas cosas, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto.