En el 2021, cuando menos lo esperaban, Dios unió los caminos de Selina y Francisco de la manera más inesperada: un desliz en Tinder que se convirtió en destino. Aquella primera cita en la playa no fue casualidad, sino el inicio del plan perfecto que Él tenía para sus vidas. Selina, Dominicana, y Francisco, Puertorriqueño, tenían apenas 18 y 20 años cuando se conocieron. Eran jóvenes, pero Dios ya estaba sembrando en ellos un amor que crecería fuerte y verdadero. Pasaron de un pequeño apartamento a su propio hogar, y allí llegó Mila, la alegría de cuatro patitas que llenó de ternura y risas su familia. El mar ha sido siempre testigo de su historia: primero, cuando sus miradas se encontraron en aquella cita, y después, cuando frente al faro de Plum Island, el 30 de Agosto del 2025, Francisco le pidió a Selina que fuera su para siempre. Bajo el cielo de Dios y con el murmullo de las olas, ella respondió “sí”, con el corazón lleno de gratitud. Hoy, Selina y Francisco saben que su amor no nació del azar, sino de la voluntad divina. Dos culturas, dos corazones y una sola promesa eterna: caminar juntos de la mano de Dios, por siempre.