Un 15 de febrero de 2022, el destino tejió su primer hilo en un encuentro inesperado. Sin prisa, sin promesas, pero con algo que ya comenzaba a sentirse distinto. Después llegaron las noches infinitas, donde el tiempo se rendía ante conversaciones que duraban hasta el amanecer, y donde dos historias empezaban a entrelazarse sin darse cuenta. La primera cita fue en los bolos, pero el juego quedó en segundo plano… porque solo hablamos sin parar. Y así, entre risas y silencios que decían todo, llegó la orilla del mar, donde una simple pregunta transformó todo en un “nosotros”. Desde entonces, esta historia ha sido un camino compartido, construido con amor, paciencia y complicidad. Un amor que nació suave, casi en susurro… y que hoy late fuerte, con la certeza de ser para siempre.