Kevin y Krystal se conocieron en el 2010 en la segunda unidad Emilio Scharon Rodríguez de San Sebastián. Krystal cursaba su noveno grado mientras que Kevin se encontraba ya en grado once. Cruzaron muchas miradas y sonrisas pero ninguno se atrevía a acercarse y hablarle al otro hasta que una tarde de marzo se celebraba la actividad de estudiantes talentosos y ambos estaban en esa lista. Luego de la protocolar actividad había una fiesta y fue en esta que por obra de sus amigos terminaron estos dos tortolitos bailando. Krystal ya estaba por graduarse de noveno y se acercaba su baile de graduación. Para su propia sorpresa y sorpresa de Kevin, Krystal, llena de nervios, le preguntó que si quería ser su pareja para el baile y Kevin sin dudarlo y con entusiasmo le respondió que si. Con ese baile comenzaron las llamadas y las platicas hasta el amanecer hasta que el 11 de agosto de 2010 Kevin dió el paso y en el parque temático de San Sebastián le preguntó que si quería ser su novia. Desde entonces nunca se han separado y han mostrado un amor incondicional el uno hacía al otro, tanto así, que ahora se dirigen hacia el altar para dar ese último sí que los unirá en amor por el resto de sus bendecidas vidas.