It all started one night at a dive bar in DC — a place neither of us had ever been before. José was celebrating his friend John's birthday and Kim was exploring the city with her forever travel buddy, Meghan. With no plans to meet, we crossed paths in the most unexpected way. José said hi after admiring from afar and Kim felt there was something safe and grounding in the way they interacted. There was an instant connection, felt even in haze of celebratory birthday shots and gin cocktails. The next morning, José woke up praying he had gotten Kim's number and Kim checked her phone expectantly. Two days later, we went on our first date — and from that moment on, we never stopped hanging out. We didn't know it at the time, but God brought us together at just the right moment. In the years, deployments and cross-country moves to come, we found the love, support and faith in God that has equipped us to face life's challenges hand in hand. What started in a dive bar lead to building a future filled with joy, understanding, and unwavering commitment. We couldn't be more excited to see where the next chapter takes us!
Todo comenzó una noche en un bar en DC, un lugar en el que ninguno de los dos había estado antes. José estaba celebrando el cumpleaños de su amigo John, y Kim estaba explorando la ciudad con su compañera de viajes de toda la vida, Meghan. Sin planes de encontrarse, nuestros caminos se cruzaron de la manera más inesperada. José dijo “hola” después de haber estado observando desde lejos, y Kim sintió que había algo seguro y reconfortante en la forma en que interactuaron. Hubo una conexión instantánea, incluso en medio de los tragos de cumpleaños y los cócteles de ginebra. A la mañana siguiente, José se despertó rezando por haber conseguido el número de Kim, y Kim revisó su teléfono con esperanza. Dos días después, tuvimos nuestra primera cita, y desde ese momento, nunca dejamos de pasar tiempo juntos. No lo sabíamos en ese entonces, pero Dios nos juntó en el momento perfecto. A lo largo de los años, con despliegues y mudanzas a través del país, encontramos el amor, el apoyo y la fe en Dios que nos ha permitido enfrentar los desafíos de la vida tomados de la mano. Lo que comenzó en un bar nos llevó a construir un futuro lleno de alegría, comprensión y un compromiso inquebrantable. ¡No podríamos estar más emocionados por ver a dónde nos llevará el próximo capítulo!