Todo comenzó en medio de una pandemia, en el verano del 2020… En aquel momento incierto para el mundo, Keishla recibió un mensaje por Instagram. Su amiga —quien hoy es su dama de honor— quería presentarle a alguien muy especial: el hermano de su novio, quien hoy es su esposo. Al principio, Keishla no buscaba una relación, pero la vida, con su manera perfecta de sorprendernos, tenía otros planes. Poco a poco, las conversaciones se volvieron conexión… y la conexión, amor. Con el tiempo, Armando se mudó a New Jersey para perseguir sus sueños. Fue un momento de decisiones grandes. Pero el amor pudo más: Keishla decidió dejar todo atrás y volar tras él, apostando por su historia y por el futuro que estaban construyendo juntos. Juntos han vivido momentos de prueba y transformación. Armando cumplió su sueño de convertirse en boxeador profesional, y Keishla logró convertirse en profesional de enfermería en Estados Unidos, luchando por su vocación con todo su corazón. En el camino, llegó su más grande bendición: su primera hija, que les enseñó el verdadero significado del amor, la entrega y la familia. Hoy, tras todo lo que han vivido, con otro milagrito en camino, Keishla y Armando están más unidos que nunca, llenos de gratitud por lo que han superado y lo que han logrado como equipo. Ahora, están listos para dar el paso más importante: unirse en matrimonio frente a Dios, celebrando no solo su amor, sino la familia que han formado y los sueños que han hecho realidad juntos. Gracias por ser parte de esta historia. Lo mejor aún está por venir. 💕