Nos conocimos por primera vez en el 2022 y, si somos sinceros, no fue exactamente una historia de amor a primera vista. Yo, José, recuerdo estar intentando iniciar una conversación, buscando cualquier excusa para llamar su atención. Yo, Natasha, en cambio, estaba en mi propio mundo, sin imaginar que ese encuentro tan simple sería el inicio de algo tan grande. En ese momento no lo sabíamos, pero ese pequeño cruce de caminos marcaría nuestras vidas para siempre. Meses después, el destino decidió darnos una segunda oportunidad. Cuando nos volvimos a ver y nuestras miradas se cruzaron otra vez, ambos lo sentimos: había algo diferente, algo especial. Nos miramos y supimos que valía la pena intentarlo. A partir de ahí, decidimos conocernos sin prisas, y todo comenzó a fluir de una manera natural y mágica, como si la vida nos estuviera empujando en la misma dirección. Un año más tarde, nuestra historia enfrentó uno de sus mayores retos. Yo, José, tomé la decisión de unirme a el United States Navy. Sabíamos que la distancia no sería fácil, pero también sabíamos que lo que estábamos construyendo era más fuerte que cualquier obstáculo. Durante ese tiempo separados, las cartas se convirtieron en nuestro refugio. Cada palabra escrita era una forma de abrazarnos a la distancia, de recordarnos cuánto nos amábamos y cuánto significábamos el uno para el otro. Lejos de separarnos, la distancia hizo que nuestro amor creciera aún más. Cuando finalmente nos volvimos a ver, todo cobró sentido. Al mirarnos después de tanto tiempo, con meses de cartas llenas de amor entre nosotros, supimos con total certeza que estábamos destinados a estar juntos. Nada podía separarnos: ni la distancia, ni el tiempo, ni las dificultades. Y entonces llegó el momento perfecto. Yo, José, con todo mi corazón y valentía, hice la pregunta más importante de nuestras vidas. Yo, Natasha, dije que sí, rodeados del amor de nuestras familias y amigos, en una hermosa playa en Puerto Rico. Fue un momento lleno de emoción y significado, el comienzo oficial de una nueva etapa juntos. Desde ese día, empezamos a construir nuestra vida como equipo. Nos mudamos, formamos nuestro hogar, terminamos nuestros estudios y viajamos, siempre apoyándonos en cada paso. Hemos crecido juntos, aprendido juntos y, sobre todo, nunca hemos dejado de reír, de amarnos y de sostenernos mutuamente, sin importar lo que venga. Hoy miramos atrás y somos prueba de que el amor verdadero puede superar cualquier circunstancia. La distancia, el tiempo y los desafíos solo fortalecieron nuestra relación. Con este compromiso, sabemos que estamos listos para pasar el resto de nuestras vidas juntos, con la certeza de que siempre estaremos ahí el uno para el otro. Estamos profundamente emocionados de compartir esta nueva etapa con las personas más importantes para nosotros. Cada uno de ustedes ha sido parte de nuestro viaje, y no podemos esperar para celebrar el comienzo de este nuevo capítulo a su lado. Con amor, José & Natasha