Me and my boyfriend met on Snapchat, where we started talking every day. The first time we saw each other in person was downtown at the Broadway to see Banda Los Recoditos. I fell in love that night—after the concert, we sat in his truck and talked forever. Our first official date was a beautiful surprise that José planned at the park. I remember panicking because I had no idea what he was up to, but it ended up being perfect. He brought all my favorite things—sushi, agua de melón, and flowers. That day, I fell in love even more. And from that moment on, the rest became history. We never stopped seeing each other. Every day since has felt like our own little love story. Mi novio y yo nos conocimos en Snapchat, donde empezamos a hablar todos los días. La primera vez que nos vimos en persona fue en el centro, en Broadway, para ver a Banda Los Recoditos. Me enamoré esa noche; después del concierto, nos sentamos en su troca y hablamos por horas. Nuestra primera cita oficial fue una hermosa sorpresa que José planeó en el parque. Recuerdo que me puse nerviosa porque no tenía idea de lo que estaba planeando, pero terminó siendo perfecto. Él trajo todas mis cosas favoritas: sushi, agua de melón y flores. Ese día, me enamoré aún más. Y desde ese momento, el resto se convirtió en historia. Nunca dejamos de vernos. Cada día desde entonces ha sido como nuestra propia pequeña historia de amor.