Nos conocimos en Virginia y consideramos que fue una bendición. Después de vernos por primera vez, Dios hizo que nos volvamos a encontrar para nunca mas separarnos; convencidos que somos el uno para el otro. Hemos vivido momentos maravillosos juntos y con nuestras familias. Estamos realmente muy agrdecidos con Dios por la oportunidad que tenemos de ser felices por siempre. En esta nueva etapa de nuestras vidas, reafirmanos nuestro amor verdadero. "Hechos y no palabras"