We met under circumstances beyond our control, certainly by the Will of God. We met in March 2024 While ministering together for a youth conference . Her , leading in worship and I preaching the word of God . We shared in the same conviction , the same heart of worship and clearly the same love for God so without a shadow of a doubt there was a tug on both of our hearts for one another. We were 1500 miles apart in two different states with limited availability for one another but even then we saw each other through more than just physical eyes but spiritual ones as well. We talked , we connected , we fell in love . So we began to build a family while still maintaining our lives with the Lord on solid ground praying for one another , fasting for one another and as much as we could supporting each other in ministry even if it was at a distance. From the day we first laid eyes on each other to the day we say " I Do" we've kept each other in prayer knowing that God has a purpose for us higher than our own understanding . Some may call it crazy but we know that we've been blessed with an amazing opportunity to heal alongside one another , to teach one other what true love looks like under Gods grace and to use our lives , our little family and our ministries to honor and to exalt the name of the one who brought us together ; Glory be to God . Nos conocimos en circunstancias fuera de nuestro control, ciertamente por la voluntad de Dios. Nos conocimos en marzo de 2024 mientras ministramos juntos en una conferencia juvenil. Ella dirigía la alabanza y yo predicaba la palabra de Dios. Compartíamos la misma convicción, el mismo corazón de adoración y, sin duda, el mismo amor por Dios, así que, sin duda, sentíamos una conexión profunda. Estábamos a 2400 kilómetros de distancia, en dos estados diferentes, con poca disponibilidad para encontrarnos, pero aun así nos veíamos no solo con ojos físicos, sino también espirituales. Hablamos, conectamos, nos enamoramos. Así comenzamos a formar una familia, manteniendo firmes nuestras vidas con el Señor, orando y ayunando el uno por el otro y apoyándonos mutuamente en el ministerio, incluso a distancia. Desde el día en que nos vimos por primera vez hasta el día en que nos dimos el "Sí, acepto", nos hemos mantenido en oración sabiendo que Dios tiene un propósito para nosotros que va más allá de nuestro propio entendimiento. Algunos pueden llamarlo una locura, pero sabemos que hemos sido bendecidos con una increíble oportunidad de sanar juntos, de enseñarnos unos a otros cómo se ve el verdadero amor bajo la gracia de Dios y de usar nuestras vidas, nuestra pequeña familia y nuestros ministerios para honrar y exaltar el nombre de aquel que nos unió; Gloria a Dios.