Nuestra historia no ha sido perfecta, pero cada prueba fortaleció nuestro amor y nuestra fe. Entre lágrimas, pérdidas y momentos difíciles, aprendimos que el verdadero amor nunca se rinde. Hoy celebramos todo lo que hemos vivido, todo lo que hemos superado y la bendición de llegar juntos a este momento tan especial. Y con inmensa gratitud, también celebramos 10 años de matrimonio civil este 23 de septiembre, una década caminando juntos de la mano de Dios.