Loading
Loading
Loading
Loading
Loading
Loading

We're Getting Married!

Watercolor Highlight

Cory Hall

and

Jennifer Diaz

October 3, 2026

Chesterfield, VA
93 days93 d18 hours18 h52 minutes52 min36 seconds36 s

Our Story, His Plan

God began writing a love story—quietly, patiently, and perfectly—long before we ever realized it. Our paths didn’t cross by accident. Every moment, every season, every joy, and every challenge was part of His plan to bring us to each other. In His perfect timing, He placed two imperfect people together and began weaving something beautiful—something rooted in love, grace, and faith. Through laughter, long conversations, and even the hard days, we’ve learned what it means to truly love the way God calls us to love: with patience, kindness, forgiveness, and selflessness. We’ve grown not just as a couple, but as individuals walking closer with Christ—encouraging one another, praying for one another, and choosing each other every single day. Our relationship is built on a foundation that will not be shaken, because it stands on Him. As it says in Ecclesiastes 4:12, “A cord of three strands is not quickly broken.” God is at the center of our love, guiding us, strengthening us, and reminding us that we are never alone in this journey. This is only the beginning of our forever. We are so excited to step into this next chapter—hand in hand, hearts aligned, and faith leading the way. And through it all, we know this truth: God didn’t just bring us together… He created a love story that was always meant to be. Dios comenzó a escribir una historia de amor —en silencio, con paciencia y a la perfección— mucho antes de que nosotros siquiera nos diéramos cuenta. Nuestros caminos no se cruzaron por casualidad. Cada momento, cada etapa, cada alegría y cada desafío formaban parte de Su plan para unirnos. En Su tiempo perfecto, Él unió a dos personas imperfectas y comenzó a tejer algo hermoso: algo arraigado en el amor, la gracia y la fe. A través de risas, largas conversaciones e incluso en los días difíciles, hemos aprendido lo que significa amar verdaderamente de la manera en que Dios nos llama a amar: con paciencia, bondad, perdón y entrega desinteresada. Hemos crecido no solo como pareja, sino como individuos que caminan cada vez más cerca de Cristo: animándonos mutuamente, orando el uno por el otro y eligiéndonos el uno al otro cada día. Nuestra relación está construida sobre un cimiento que no será sacudido, porque descansa en Él. Como dice en Eclesiastés 4:12: «Un cordón de tres dobleces no se rompe fácilmente». Dios está en el centro de nuestro amor, guiándonos, fortaleciéndonos y recordándonos que nunca estamos solos en este viaje. Este es solo el comienzo de nuestro «para siempre». Estamos inmensamente emocionados de adentrarnos en este nuevo capítulo: tomados de la mano, con los corazones alineados y con la fe marcando el camino. Y a través de todo ello, conocemos esta verdad: Dios no solo nos unió... Él creó una historia de amor que estaba destinada a ser desde siempre.

Footer image