Just like most new beginnings, this love story opens with a question. Little did we know it, but our hearts would soon be racing and we would be on our way to the finish line. Together with God working quietly in the background, dinner dates became late night drives around Chelmsford and Lowell to help each make the bad days brighter. Weekend trips out of state for a wedding turned into traveling halfway across the country to a sporting event (that we couldn鈥檛 even stay to finish because our flight was too early). What began as an encounter turned into a love story based on friendship, respect and faith. In such a short time we learned that with God at the forefront of a relationship, true love doesnt always take years to grow, but it always brings peace, joy, and certainty.We kept choosing each other despite busy work schedules, late night exams, and time zone differences during international travels. We leaned on our faith, trusting God to guide us. We followed His plan, not ours, despite how intimidating it sometimes seemed. Today we celebrate a love that crossed borders but united under one roof, a love that started with a question yet became eternal, and a promise made with the heart, with God as our guide. We look forward to you being there for the beginning of our forever.So, my question for you? How about that Hulkenburg podium, eh?
Al igual que la mayor铆a de los nuevos comienzos, esta historia de amor comienza con una pregunta. Poco sab铆amos que nuestros corazones pronto empezar铆an a latir con fuerza y que nos dirigir铆amos hacia la meta. Con Dios trabajando silenciosamente en el fondo, las cenas se convirtieron en paseos nocturnos por Chelmsford y Lowell para ayudar a que los d铆as malos fueran m谩s llevaderos. Los viajes de fin de semana fuera del estado para una boda se transformaron en recorrer medio pa铆s para un evento deportivo (al que ni siquiera pudimos quedarnos a terminar porque nuestro vuelo era muy temprano). Lo que comenz贸 como un encuentro se convirti贸 en una historia de amor basada en la amistad, el respeto y la fe. En tan poco tiempo aprendimos que con Dios al frente de una relaci贸n, el verdadero amor no siempre tarda a帽os en crecer, pero siempre trae paz, alegr铆a y seguridad. Seguimos eligi茅ndonos mutuamente a pesar de los horarios de trabajo ocupados, los ex谩menes a altas horas de la noche y las diferencias de huso horario durante los viajes internacionales. Nos apoyamos en nuestra fe, confiando en que Dios nos guiar铆a. Nos apoyamos en nuestra fe, confiando en que Dios nos guiara, a pesar de lo intimidante que a veces parec铆a. Hoy celebramos un amor que cruz贸 fronteras pero se uni贸 bajo un mismo techo, un amor que comenz贸 con una pregunta y se volvi贸 eterno, y una promesa hecha con el coraz贸n, con Dios como nuestro gu铆a. Esperamos que est茅s all铆 para el comienzo de nuestro para siempre. Entonces, mi pregunta para ti: 驴qu茅 tal ese podio de Hulkenberg, eh?