Sahuayo, a unos 30 minutos de Pajacuarán, es famoso por sus huaraches artesanales y su vibrante vida local. Puedes recorrer el centro histórico, visitar la Parroquia de Santiago Apóstol y ver el huarache más grande del mundo, una atracción única del pueblo. Disfruta de carnitas, birria seca, ponche de granada, agua de coco bien fría y tepache. También hay mercados con sombreros, sandalias y artesanías típicas. Además, cuenta con varias opciones de hospedaje cómodas para quienes deseen explorar con más calma. Un lugar perfecto para pasear, comer rico y descubrir algo nuevo.
Pajacuarán celebra sus tradicionales posadas. Cada noche, familias y vecinos caminan juntos por las calles cantando villancicos y pidiendo posada con velitas en mano. Al final, todos se reúnen en la plaza principal, donde hay música, comida, y sobre todo, buen ambiente. Las noches se llenan de comunidad y calidez… y claro, no faltan los famosos putasos: panecitos duros con azúcar que te dan un buen golpe de sabor (y de risa también).