Nos conocimos por unos amigos en agosto del 2021, en un encuentro casual, pero suficiente para dejar esa sensación de que había algo especial. Un mes después volvimos a coincidir en Gainesville. A Sofía le faltaba un semestre para graduarse y Nacho estaba de visita. Desde entonces empezamos a conocernos sin grandes expectativas, pero con una conexión que crecía de forma natural. Sofía estaba en plena transición hacia una nueva etapa, llena de planes e ilusiones, y Nacho comenzaba una nueva aventura en Estados Unidos. Sin darnos cuenta, no solo nos enamoramos el uno del otro, sino también de la vida que cada uno estaba construyendo. La distancia y los nuevos comienzos no fueron obstáculos. Apostamos por nosotros. Poco después, Miami se convirtió en el lugar donde empezamos a construir los pilares de nuestra relación. En marzo del 2025 dimos un gran paso al mudarnos a Tampa y comprometernos, confirmando que queríamos seguir avanzando juntos. Hoy miramos nuestro camino con gratitud. Seguimos creciendo, seguimos soñando y sabemos que lo mejor aún está por venir. Esta historia no empieza hoy, la hemos estado escribiendo desde hace tiempo… y ahora lo continuamos de la mano de Dios, con más certeza, más amor y más ilusión que nunca.