Cuenta La Novia: Conocí a Sebastian en enero de 2016. Nos vimos por primera vez en la iglesia y no hablamos hasta la tercera vez que nos vimos. La primera vez que salimos como amigos el me dijo “No te sientas prevenida cuando te invito a salir, yo solo quiero ser tu amigo” Y bueno… aqui estamos 3 años despues planeando nuestra boda jeje. Sebastian aprovecha hasta hoy cada pequeña oportunidad para verme sonreir. Luego de mi lucha interna por no enamorarme tan rapido, un día me declaro su amor sentados en el carro y ya a mi “se me habian aguado las paletas” Ademas de que siempre nos llevamos muy bien por que compartimos el mismo sentido del humor, amaba verlo en traje entero, yo me sentía que estaba saliendo con un professor y eso le daba un toque de aventura a la relación . Lo que mas nos unió fue nuestro sentido del humor. Me siento bendecida de estar con alguien con quien puedo ser la Hellen payasa, la champetua, la melaconlica etc y que nunca deja de disfrutarme y amarme. El, muchos dias se merece un noble por amarme con mis estados de animo, los que me conocen entienden. En 3 años este amor se ha hecho mucho mas fuerte y confío en Dios que guarde nuestras vidas para hacer Su voluntad. Según El Novio: Quedé intrigado al ver esos lindos crespos en la primera hilera de la iglesia. Era una noche normal, un servicio más, una persona nueva más, una invitada más; pensé. Aún no sabía que Dios había traido desde Cartagena mi ayuda idónea, quizás me hubiera vestido mejor. Pasaron los meses y sin esfuerzo nos hicimos amigos, pasábamos tardes improvisando nuestra historia de amor. Entre cafés, memes, chistes, y muy buena comida, terminé aceptando lo que traté de evadir tantas veces: me había enamorado de ella. ¿Cómo no enamorarse? Si es alegre como un carnaval, apasionada como el gol de una victoria sufrida, incondicional como la mejor de las amigas. Han pasado tres años desde que vi esos crespos por primera vez, y le pido a Dios que sea lo último que vea en esta vida.
Salimos a una cita antes de que los 2 tuviésemos que irnos de viaje por trabajo. Ese dia yo no me hice el pelo y medio me pinte las uñas. Salimos a eso de las 5 de la tarde y con el trafico de Atlanta, Georgia, nos tomó 2 horas llegar al lugar. Yo cuando llegue estaba muy mareada y no me quería bajar. Sebastian estaba desesperado sin saber que hacer para que yo no arruinara la sorpresa. Este lugar donde me propuso, brinda clases de pintura en lienzo. Cuando llegamos yo le puse problema a todo ( como que estaba en mis dias jaja). La clase empezó y yo empecé a disfrutar y a relajarme. Cuando estamos terminando, la instructora se lleva el lienzo de Sebastian "para ayudarle a corregir algo". Sebastian va al baño y se demora un rato ahi metido. Ya yo me estaba preocupando. La instructora regresa y coloca el cuadro de la parte de atrás del lienzo. Yo hasta ese momento no sabia que pensar. Yo seguía pintando hasta las muchachas en frente de mi empezaron a secretear entre ellas jajaj. Seguro algo estaba pasando pero no quería apresurarme. Luego la música del lugar cambió y cuando yo volteé a ver a Sebastian, el estaba ahi en una rodilla con el anillo. Me quede sentada como 30 segundos solo llorando de la felicidad. Lloramos, nos abrazamos, nos tomaros diez mil fotos y después nos fuimos a casa de sus padres a celebrar con una arepa paisa jaja. Todavía no me puedo creer ese día. Sin duda, el día mas feliz de mi vida hasta ahora.