Por coincidencia, trabajamos juntos en el hospital durante el 煤ltimo a帽o de medicina. A 茅l le gustaba mucho. A ella, no tanto. 脡l la conquist贸 con poemas y golf; ella, con su sonrisa. Bast贸 un poco de valor para invitarla a salir y, cuatro a帽os despu茅s, aqu铆 estamos: profundamente enamorados el uno del otro, mucho m谩s que aquel primer d铆a. Listos para continuar nuestra historia para siempre.