It all began on a summer night in the middle of nowhere —aka Fort Wayne, IN—. There was Francisco, trying to look cool in his new glasses, while waiting for the always-late Argumedo siblings to arrive at the arcade. When Yira saw him sitting there, anxious to play Mario Kart, she thought, "hmm, that nerd is cute”, which in Colombian means “mmm, quién pidió pollo?”. And just like that, the kick-off of this interstate love story filled with café, mate, and a lot of dog hair. Some weeks later, Darwin —Yira’s brother and, back then, Francisco’s friend— invited Francisco to Dayton to visit the Argumedo’s headquarters. They all went dancing to Bar Granada, and despite Yira witnessing Francisco’s questionable dancing skills, that was the night of their first kiss and the start of epic weekend road trips between Ohio and Indiana. They tried to keep the romance under wraps from Darwin, who, upon learning the truth, indignantly declared: “Do you think I’m pendejo?”. Francisco moved to Chicago. Yira moved in with him. And one year later, Francisco returned from a quick trip to Argentina on a Sunday morning, with a ring in his pocket and a plan in his head. He rushed to get the ingredients, cook Yira’s favorite dishes, and prepare a romantic candlelit dinner for that night when she was getting back from her work trip. Of course, flight delays derailed the plan, and they ended up dining at 1 AM on a Monday. Still, it was perfect: just the two of them… and Remo as the sole witness, more captivated by the smells than by the proposal. The important part is that Yira said “yes”. So? Now what? We’re all getting together to celebrate with empanadas, asado, arepas, and guaro! Schedule your flights, learn salsa, book your hotels, watch a tango tutorial, dust off your finest clothes, and plan your Argentinian holidays. See you on December 20th, 2025, at the Zubeldia’s headquarters.
Todo comenzó una noche de verano en el medio de la nada (Fort Wayne, IN). Ahí estaba Francisco, tratando de lucir canchero con sus lentes nuevos, mientras esperaba que llegaran (tarde, claro) los hermanos Argumedo para jugar a las maquinitas. Cuando Yira lo vio sentado, ansioso por arrancar una partida de Mario Kart, pensó: "hmm, qué lindo nerd”, que en colombiano significa “mmm, quién pidió pollo?”. Así empezó esta historia de amor interestatal, cargada de café, mate, y mucho pelo de perro. Unas semanas después, Darwin (el hermano de Yira y ex-amigo de Francisco) lo invitó a Dayton para visitar el cuartel general de los Argumedo. Salieron todos a bailar al Bar Granada y, a pesar de que Yira vio las dudosas habilidades de baile de Francisco, esa noche se dieron su primer beso y así comenzaron los épicos viajes de fin de semana entre Ohio e Indiana, escondiéndo el secreto de Darwin, quien, al enterarse, indignado exclamó: “¿Y tu crees que soy pendejo?”. Francisco se mudó a Chicago. Yira se mudó con él. Y un año después, Francisco volvió de un viaje relámpago a Argentina un domingo por la mañana, con un anillo en el bolsillo y un plan en la cabeza. Corrió a comprar los ingredientes, cocinar la comida favorita de Yira, preparar una cena romántica a la luz de las velas, que tenía que estar lista para cuando ella regresara esa noche de un viaje de trabajo. Por supuesto que los vuelos se retrasaron, arruinaron el plan, y terminaron cenando el lunes a la 1 de la madrugada. Aun así, fue perfecto: solo ellos dos... y Remo como único testigo, más interesado en los olores de la comida que en la propuesta. Lo importante es que Yira dijo “sí”. ¿Entonces qué? ¡Ahora nos vamos a juntar todos a celebrar con empanadas, asado, arepas y guaro! Reservá los vuelos, aprendé salsa, reservá el hotel, mirá un tutorial de tango, desempolvá tu mejor ropa y planeá tus vacaciones en Argentina. Nos vemos el 20 de diciembre de 2025 en el cuartel general de los Zubeldía.