En el Sir Pizza de Key Biscayne, durante una reunión del retiro de Effetá, Manuel vio a Fer tan linda como siempre y, al hablar por primera vez, la química fue inmediata. Desde entonces buscó cualquier pretexto para verla, incluso ir solo a comer pizza cuando Santiago —el hermano de Fer— lo propuso antes de la adoración de St. Agnes. Pronto los mensajes diarios y una primera cita en Mr. 01 (parece que les gustaba mucho la pizza) les revelaron lo mucho que compartían. Hoy, cuatro años después, están contentos de celebrar con ustedes que Dios los ha guiado hasta este momento, uniendo sus corazones en matrimonio en la misma iglesia donde comenzó su historia.