La historia de Fernanda y Jacobo comenzó a escribirse en 2017. Aunque él ya la había notado a través de las redes sociales de una amiga en común, el primer encuentro real ocurrió en los pasillos de UNITEC durante la inducción. Jacobo, aprovechando que se encontraba con un grupo de amigos, decidió acercarse a Fernanda para iniciar una conversación que marcaría el inicio de una amistad que perduraría durante toda su vida universitaria. Lo que comenzó como una conexión genuina en las aulas fue transformándose y, para finales de 2019, la complicidad entre ambos era evidente; las salidas al cine y las fiestas se volvieron frecuentes, y compartieron sus primeros regalos de Navidad, dándose cuenta de que lo suyo empezaba a ir más allá de una simple amistad. El 2020 trajo consigo un desafío inesperado para el mundo y para ellos: se vieron por última vez apenas tres días antes de que iniciara la pandemia del COVID-19. Durante los meses de confinamiento, la distancia no fue un obstáculo para Fernanda; gracias a que contaba con un salvoconducto, se encargó de mantener vivo el romance preparándole postres y llevándole comida hasta su casa. Con el tiempo, y a medida que las restricciones permitían salidas ocasionales, su vínculo se fortaleció. En diciembre de ese año realizaron su primer viaje juntos a Tela y, finalmente, el 30 de diciembre de 2020, mientras disfrutaban de una película de Star Wars en la sala de la casa de los padres de ella, Jacobo le pidió oficialmente que fuera su novia. Los años siguientes pusieron a prueba su compromiso cuando Jacobo se trasladó a España para continuar sus estudios. A pesar de los kilómetros, lograron superar con éxito la relación a distancia y, una vez que él regresó, retomaron la tradición de viajar juntos y compartir las celebraciones de Año Nuevo con sus respectivas familias. El momento más esperado llegó en mayo de 2025, cuando viajaron a Tela para la inauguración del monumento a la tía de Jacobo, Jeannette Kawas. Fernanda siempre había soñado con visitar Punta Sal, y aunque Jacobo solía decirle que guardaba ese lugar para "algo especial", ella nunca imaginó la magnitud de la sorpresa. El 17 de mayo, tras embarcar hacia ese paraíso natural, Jacobo cumplió su promesa y le propuso matrimonio en el escenario que tanto habían platicado. Lo que inició en 2017 como un encuentro casual entre amigos, hoy se convierte en la promesa de una vida entera caminando de la mano.