Un invernal día en plena pandemia, Eric decidió googlear "mejores lugares para vivir en México" ya que se encontraba harto del frío. La búsqueda le lanzó 3 lugares y él eligió al azar la ciudad de Mérida, lugar al que Fernanda había regresado en razón del rampante virus que azotaba al mundo entero. Así pues, el destino decidió que se conocerían por medio de una aplicación de citas que ambos abrieron casi a regañadientes, hartos del aislamiento y convencidos de que sacarían de ello, si acaso, un par de citas entretenidas para pasar el rato. Pero desde el momento en el que hicieron match como los buenos ñoños que son (Eric más) (no es Fer la que está escribiendo esto) no pudieron dejar de hablar sobre sus libros favoritos, recientes y más antiguos. Hicieron una sola videollamada y a los 5 días de haber hecho match salieron a una cita en La Negrita cantina. La cerveza en La Negrita se convirtió en una caminata sobre Paseo Montejo, luego a un helado en la Sorbetería Colón, luego un tour guiado dentro de la Quinta Montes Molina, luego en una cerveza en Matilda y finalizó con una caminata a la Plaza Grande. Todo esto el mismo día. A partir de ahí no se soltaron. Tras casi 4 años de relación a distancia en la que han pasado por aeropuertos, departamentos en diferentes ciudades, permisos y escapadas del trabajo, vacaciones y mascotas, decidieron unir su relación en muy amoroso matrimonio convencidos de que todo lo vivido es sólo el comienzo de una aventura mucho más grande e igual de intensa que estos años compartidos.