Por Faby: Nos conocimos en la universidad. Los dos íbamos a la Mónica Herrera (la universidad): Rodri estudiaba marketing y yo estudiaba Diseño Estratégico. Era mi primer año y él ya estaba en segundo. Yo estaba lista para estar soltera y divertirme… jajaja, pero poco me duró. En primer año teníamos una actividad llamada CreaTshirt, en la que había que diseñar una camiseta creativa. Durante los preparativos, una amiga invitó a uno de los amigos de Rodri a mi casa para hacer compañía. Esa fue la primera vez que hablamos porque el estaba en ese grupito. Lo recuerdo perfecto: estaba super creído y agrandado, sentado en el bar de mi casa con su compu. Me preguntó cuántos años tenía y, cuando le dije que 18, me dijo “¿qué? ¡Que chiquita!” (él con 22…) por ese comentario nació el apodo "Crayola" pero eso es historia para otro momento. Ese día pasó, pero recuerdo que en la actividad de CreaTshirt él me compró una camiseta pero hablamos poco. El momento en que realmente me fijé en él fue poco después de la actividad. Un día, al salir de clase justo en la entrada de la Mónica, le decía a una amiga que necesitaba ir a depilarme las cejas. Rodri estaba ahí, me vio y dijo: “Tus cejas son bien bonitas”. Y así, con esa frase, todo empezó. Hoy llevamos 13 años juntos, incluyendo 5 años de distancia, yo en España y él en El Salvador y hemos pasado de amarnos de lejos a amarnos de cerca. Siempre. Por Rodri: Jamás hubiera imaginado que “tus cejas son bien bonitas” iba a ser mi primer piropo para mi CASI esposa. Se lo dije hace 13 años y lo sostengo: son preciosas. Cuando me dijo su edad, me asusté, pero ese susto fue nada, en comparación al que me llevé cuando la presenté con mi hermano menor (1 año y 5 meses menor) y me dijo: está chiquita… jaja en ese momento pensé “quizá si está muy pequeña para mi”, y es que a esas edades (22 y casi 19), más de 3 años era demasiado, pero luego esa diferencia se fue diluyendo en el tiempo. Yo no recuerdo la primera vez que pensé en pedirle que se casara conmigo, pero si estoy seguro que jamás me pasó por la mente que no fuera ella. Si te puedo compartir algo de nuestra historia y que le deseo a todo el mundo, es que estos 13 años (y contando) han sido construidos sobre un respeto que en estos tiempos parece exclusivo de los cuentos de fantasía. El respeto ha permitido que muchas cosas lindas existan entre ella y yo: amor, apoyo, admiración y compañía. Como todos, no somos perfectos, pero estamos caminando en la dirección que queremos y, próximamente, con una etiqueta que aun no tenemos, pero que hemos imaginado desde hace mucho tiempo: esposos. Si estás leyendo esto: gracias por acompañarnos durante todo este tiempo.