When God speaks, Listen! We owe our relationship to our Heavenly Father, because it was in His presence that our paths came together. The very first time we met was at a Bible study, but at that moment we barely noticed each other, just two strangers from the same city living different lives. It wasn’t until our church’s annual conference that everything changed. In the middle of worship, surrounded by God’s presence, He made it clear that He had a plan for us. What started as a simple moment of obedience turned into the beginning of something beautiful. Since then, God has been guiding us and bringing our hearts closer together. Although the road to marriage was not always easy, we stayed committed to one another and chose love through every challenge. Our journey reminds us that real love is worth waiting for, fighting for, and celebrating forever.
Cuando Dios Habla, ¡Escucha! Le debemos nuestra relación a nuestro Amado Padre Celestial, porque fue en Su presencia donde nuestros caminos se unieron. La primera vez que nos conocimos fué en un estudio bíblico, pero en ese momento no nos prestamos mucha atención, solo eramos dos desconocidos de la misma ciudad viviendo vidas diferentes. No fue hasta la conferencia anual de nuestra iglesia que todo cambió. En medio de la alabanza, rodeados de la presencia de Dios, Él nos dejó en claro que tenía un plan para los dos. Lo que comenzó como un simple sentir, se convirtió en el inicio de algo hermoso. Desde entonces, Dios continuó guiando nuestros pasos y entrelazando nuestros corazones. Aunque el camino hacia el matrimonio se vió largo, permanecimos comprometidos el uno con el otro y escogimos el amor en cada desafío. Nuestro caminar nos enseña que el verdadero amor vale la pena esperarlo, cuidarlo, luchar por él y celebrarlo para siempre, hasta la eternidad.