En poco tiempo, hemos vivido lo que parece una vida entera juntos. Cada momento ha sido una oportunidad para crecer, amar y aprender. Juntos hemos dado la bienvenida a nuevas vidas y hemos despedido a seres queridos que ahora descansan en paz. Hemos construido sueños y proyectos, enfrentado desafíos y comenzado de nuevo cuando fue necesario. A través de los altibajos de esta vida dinámica, hemos encontrado fortaleza. Cada amanecer nos brinda esperanza y cada atardecer nos llena de gratitud por el regalo de otro día. Ser padres ha sido una experiencia transformadora que ha fortalecido nuestro amor y aprecio mutuo. Nuestro deseo de recibir el Sacramento Matrimonial nos ha llevado hasta este momento que esperamos con alegría compartir con ustedes. La fortaleza nos unió, nos ha llevado hasta aquí y con el sacramento continuaremos nuestra historia fortalecidos.